Cuando el éxito empresarial se une al propósito, puede convertirse en una poderosa herramienta de transformación social. Ese es el camino que ha decidido recorrer Alejandra Mejía, CEO de la Fundación Bululú de Sonrisas, quien hasta la fecha ha liderado la recolección de más de dos toneladas de insumos y donaciones, convirtiéndose en un puente humanitario entre la comunidad del condado de Broward y los sobrevivientes de La Guaira, Venezuela.
Para Alejandra, esta misión tiene un significado profundamente personal.
Hija de las Residencias Bello Horizonte, una de las comunidades afectadas por el terremoto,creció entre sus espacios, sus familias y sus recuerdos. Allí aprendió el valor de la comunidad y construyó parte de la historia que hoy la impulsa a devolver, desde la distancia, un poco de todo lo que aquella tierra le entregó.
Su respuesta ante la tragedia no se quedó en palabras.
Por iniciativa propia y a través de la Fundación Bululú de Sonrisas, Alejandra comenzó a movilizar a la comunidad de Broward para recolectar insumos destinados a las familias afectadas. Lo que comenzó como un llamado de solidaridad se transformó rápidamente en una operación humanitaria que ha logrado reunir más de dos toneladas de ayuda.
Actualmente, la fundación mantiene dos centros de recolección activos, ubicados en Plantation y Coconut Creek, facilitando que residentes, empresarios y familias del sur de Florida puedan sumarse a esta cadena de solidaridad mediante sus donaciones.
Cada caja recibida representa mucho más que productos. Detrás de cada entrega existen personas que decidieron ayudar, voluntarios que clasifican y organizan los insumos, familias que donan y una comunidad que demuestra que la distancia no es un impedimento cuando existe voluntad de servir.
Alejandra Mejía representa una nueva visión de lo que significa ser una Woman in Business: una mujer que entiende que el liderazgo no se mide únicamente por el crecimiento de una empresa, sino también por la capacidad de utilizar su voz, sus relaciones y sus recursos para generar impacto.
Ese compromiso social no comenzó con esta emergencia. La Fundación Bululú de Sonrisas desarrolla una labor enfocada en apoyar a adultos mayores que enfrentan problemas de incontinencia y dificultades para acceder a los insumos esenciales que necesitan para mantener su dignidad y calidad de vida.
Hoy, esa misión se expande.
La organización se ha convertido también en un puente humanitario entre Estados Unidos y Venezuela, conectando la solidaridad de Broward con quienes atraviesan momentos difíciles en el país que vio crecer a su fundadora.
Para Alejandra, ayudar a La Guaira significa también rendir tributo a sus raíces, a su infancia y especialmente a Bello Horizonte.
Porque algunas personas se marchan de un lugar, pero ese lugar nunca se marcha de ellas.
Y mientras exista una familia esperando ayuda, una caja por llenar o una persona dispuesta a donar, Alejandra Mejía y la Fundación Bululú de Sonrisas continuarán construyendo ese puente de esperanza entre Broward y Venezuela.
Fundación Bululú de Sonrisas
Solidaridad con propósito. Acción con corazón.