
La trayectoria de Alejandra Mejía es un testimonio de resiliencia y visión. Venezolana de origen, emigró hace una década junto a su familia en busca de estabilidad. Su primera parada fue España, donde enfrentó grandes desafíos y descubrió su pasión por los vinos y la coctelería. Aunque su primer intento de emprender allí no prosperó, esa experiencia se convirtió en una escuela de vida que más adelante daría frutos.
El verdadero comienzo llegó en Miami, donde, tras años de esfuerzo y sacrificio, Alejandra y su esposo fundaron BULULÚ. Lo que inició como una barra sencilla evolucionó hacia un concepto innovador: estaciones de coctelería personalizadas que no solo brindan un servicio, sino que se convierten en parte de la decoración y la experiencia del evento. Esa propuesta fresca y diferenciadora posicionó a BULULÚ en un mercado altamente competitivo.

“Construir BULULÚ desde cero me enseñó que con disciplina y fe los sueños no solo se cumplen, también inspiran a otros.”
El crecimiento no pasó desapercibido. Alejandra ha compartido su historia en medios como Cartelera Miami, Alianza Empresarial y Líderes Latinos USA Magazine, donde fue reconocida como inspiración para la comunidad emprendedora. En 2023, recibió el Premio al Emprendedor Latino USA, consolidando su liderazgo en la industria de eventos. Sin embargo, más allá de los reconocimientos, lo que más valora es haber construido desde cero un negocio que refleja su pasión por servir y crear experiencias memorables.
Consciente de la importancia de retribuir a la sociedad, fundó la Fundación Bululú de Sonrisas, una iniciativa dedicada a apoyar a adultos mayores en residencias, llevándoles alegría y calidad de vida. Para Alejandra, el éxito no solo se mide en logros empresariales, sino en la huella positiva que se deja en otros.
Hoy, Alejandra Mejía lidera BULULÚ con una visión clara: consolidar la marca como un referente en el mundo de los eventos, manteniendo siempre su esencia de unión, celebración y propósito. Su historia demuestra que los sueños, cuando se trabajan con disciplina y fe, pueden trascender e inspirar a toda una comunidad.