
Con resiliencia, disciplina y una fe inquebrantable, Anais Escalona ha construido en Estados Unidos una historia marcada por esfuerzo, pasión y perseverancia. Gerente de una constructora y fundadora de Tablita Mía, su negocio personal, Anais ha sabido combinar visión estratégica, liderazgo y dedicación, demostrando que los sueños empresariales se cumplen con constancia, creatividad y propósito.
Hace 25 años llegó desde Barquisimeto, Venezuela, con la ilusión de unas vacaciones. Lo que parecía un breve paréntesis se transformó en el inicio de una vida nueva llena de retos y aprendizajes. Con una sólida formación en Administración de Empresas, Anais transitó por distintos oficios, cada uno reforzando su carácter y visión, hasta consolidarse como profesional, empresaria y líder.

“La vida me ha enseñado que quien no arriesga, no gana; y que cada miedo es la antesala de una gran oportunidad.”
Su mayor orgullo trasciende lo laboral: ser madre de Fernando Emilio, un joven de 17 años que representa su mayor inspiración y motivación. El apoyo incondicional de su familia y amigas cercanas ha sido un pilar esencial, recordándole que incluso en los momentos de duda siempre hay razones para seguir adelante.
El compromiso social también forma parte de su trayectoria. Anais es filántropa y dedicó tiempo como voluntaria al cuidado de niños especiales, experiencia que tocó profundamente su corazón y reforzó su propósito: servir, aportar y dejar huella en la vida de los demás.
“Cada sueño que se construye con esfuerzo, corazón y fe se convierte en un legado que trasciende lo personal.”
Convencida de que la vida es como un viaje en tren —donde algunos acompañan solo un tramo y pocos permanecen hasta el final—, Anais afronta cada etapa con gratitud, visión y esperanza. Hoy, orgullosa de sus raíces venezolanas, Anais Escalona inspira con su liderazgo empresarial y su labor filantrópica, demostrando que con disciplina, pasión y fe es posible construir negocios sólidos, dejar un legado con propósito y transformar vidas.